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Ermita Nuestra Señora de Bueyo

LA POBLACIÓN

 

Se encuentra a unos cuatro kilómetros al Norte del pueblo, en dirección al Logroño. Existen algunas semejanzas con la ermita de Santa Fé de Palazuelos.

Los nombres de Buejo, Boia, Boio, que aparecen en documentos de la Edad Media, indican que hubo una pequeña población asentada en la fertilísima vega del Iregua junto a la orilla misma del río. Estos nombres son derivados de otros antiguos: Boy y Bue (buey), y nos indican la existencia de una dehesa de ganado vacuno en aquel lugar. La existencia de esa dehesa está confirmada en documentos del archivo Albeldense.

No se puede precisar cuándo se formó la población, pero se sabe que existía en el siglo IX. Al fundar el rey Don Sancho de Navarra el Monasterio de San Martín, todo el término de Bueyo pasó a depender de él y sus habitantes se convirtieron en criados del Monasterio.

 

El dominio de la Iglesia de Albelda sobre el término de Bueyo y la condición de siervos de sus habitantes, fue confirmada por los distintos reyes de Castilla hasta el siglo XV, aunque para entonces ya había desaparecido.

En una carta del Obispo de Calahorra, Don Fernando escrita en 1358, se habla de Bueyo como de un "lugar despoblado y yermo del todo".

En el año 1368, el Cabildo de Albelda vendió al Concejo de Logroño entre otras posesiones, sus derechos sobre el término de Bueyo.

Lateral ermita de Bueyo

Escalera de caracol

LA ERMITA

 

Sabemos que en el siglo XII los habitantes de Bueyo, animados y ayudados sin duda por los monjes del Monasterio de San Martín de Albelda, levantaron una Iglesia de pequeñas proporciones, ya que la población nunca fue numerosa.


De este templo se conserva todavía en nuestros días, su ábside románico. Es una obra de silleria de planta, con una ventana en la parte central que fue agrandada posteriormente a su construcción. Al desaparecer la población de Bueyo quedó la Iglesia bastante abandonada y olvidada, sin embargo, ha desafiado la acción del tiempo, el peso de los siglos y el abandono delos hombres. No hace muchos años, por iniciativa de Daniel Trevijano con la colaboración del pueblo de Albelda, devoto ferviente de la Virgen de Bueyo, se llevó a cabo una completa restauración, en un estilo que no desentonaba del ábside que acertadamente se ha conservado.

BueyoEl edificio actual de la ermita tiene una nave moderna que costeó en 1943 D. Daniel Trevijano, en memoria y cumplimiento de la última voluntad de su hermana Dña. Catalina, según se lee en una lápida de su fachada. Pero esta ermita conserva el ábside semicircular románico del siglo XII, con graciosa conrisa de tejaroz abilletada y canes de nacela, verdadera reliquia artística en el valle del Iregua.

Las obras terminaron el 8 de Mayo de 1944 y fueron dirigidas por el arquitecto Gonzalo Cadarso. Las obras realizadas por el párroco Tomás Ramírez en el año 1976 contribuyeron a descubrir y realzar la belleza de la ermita, una vez pintada y retirado el altar que ocultaba este ábside.

 

NOTAS HISTÓRICAS DE D. JACINTO ESPADA

 

Siglos hace, y no pocos, los que van pasando, sostenida la gran fe sin merma, que Albelda viene sintidendo hacia su milagrosa <>; y si de cantar favores trataríamos fuera necesario relatar las historias de todos los vecinos habidos en todas las generaciones encomendadas en los apuros de la vida a una Madre que por colmarles siempre con su gracia sigue en crescendo el amor hacia ella.
Los exvotos colocados en su ermita a veces en tal cantidad que hubo necesidad de retirarlos, continuaron; y continúan tales ofrecimientos, aun de personas que viven en el dia de hoy; claro tesstimonoio de la veracidad de la gracia obtenida.
Paisaje verdaderamente pintoresco es el lugar donde está enclavada la Ermita de Nuestra Señor de Bueyo, término del mismo nombre, como a unos cuatro kilómetros de la villa por buen camino, margen izquierda del río Iregua abajo y a dos kilómetros de la carretera genera Logroño-Soria-Madrid, llegando fácilmente los autos al Santuario, tomando en el sitio denominado el <>, un lindo paseo entre frondosos árboles, hasta el punto de la Ermita, bien situada en una explanada rodeada de frutales y de riachuelos, tan abundantes en esta hermosa vega de regadío. No faltan riquísimas fuentes por alli, donde atraer a tanto excursionista, entre las choperas del Iregua a sólo doscientos metros del lugar religioso y de las casitas de campos que a éste rodean.

Nuestros ancianos, de unos a otros trasmiten la noticia de la existencia de lo que llaman MATA SANTA, situada a espaldas de la ermita, tras del camarín donde la tradición señala, fue aparecida la Virgen; y cuya mata muy respetada, aunque se renueve, como es natural, jamás deja de perder su verdor.

 

Ábside románico de la ermta de Bueyo

ACTUALIDAD DE LA ERMITA

 

La tarde del domingo 31 de agosto de 2003, justo después de caer una tromba de agua, se vino abajo, de modo estrepitoso, la parte central de la techumbre de la Ermita de Bueyo. La voz de alarma se había dado en la última navidad al percibirse algunas grietas en la parte izquierda del cielo raso. Desde entonces el Ayuntamiento se hicieron las diligencias oportunas para acogerse a las ayudas económicas institucionales previstas para ermitas presentando un proyecto de revisión del tejado y actuación sobre él.

Las obras ya estaban adjudicadas a una empresa de construcción y estaba prevista su actuación para después de fiestas (31 de agosto). El derrumbe no hizo sino constatar el estado realmente grave y ruinoso del tejado.

Hubo de cambiarse el proyecto ya que ahora la actuación debería ser más amplia y completa.

Así tenemos los siguientes pasos:
•  Demolición total de toda la techumbre y desescombro.
•  Coronamiento de los muros por un zuncho en hormigón armado con enclaves para las cerchas en tijera de madera que formarán el posterior tejado.
•  Levantamiento del suelo y posterior saneamiento contra la humedad.
•  Nuevo solado a base de gres.
•  Saneamiento interior de los muros con acometida de línea eléctrica con rozas y posterior enyesado de todo.
•  Cambio de puerta y saneado de pórtico.
•  Blanqueado con pinturas pásticas de todo el interior y del pórtico.
•  Limpieza de todas las fachadas a base de chorros de arena.
•  Acceso al ábside y pasillo exterior lateral.
•  Reposición del tejado con láminas de madera y aislamiento térmico y tejas árabes. El interior es madera vista sobre las cercas en tijera, también de madera.
•  Instalación de riego automático en toda la zona verde con reposición de tierras fértiles y yerbín.
•  Colocación de nueva verja y puerta principal del recinto.

Después de todas estas actuaciones la Ermita fue reinaugurada el 2 de octubre de 2005, siendo párroco Fernando García Cordón. Están previstas nuevas acciones sobre el exterior de las fachadas, sobre todo restaurar la piedra del ábside románico.